No lo puede evitar… es su naturaleza

Escorpion

Había una vez una rana sentada en la orilla de un río, cuando se le acercó un escorpión que le dijo:
—Amiga rana, ¿puedes ayudarme a cruzar el río? Puedes llevarme en tu espalda…
—¿Que te lleve en mi espalda? —contestó la rana—. ¡Ni pensarlo! ¡Te conozco! Si te llevo en mi espalda, sacarás tu aguijón, me picarás y me matarás.
—No seas tonta —le respondió entonces el escorpión—. ¿No ves que si te pincho con mi aguijón, te hundirás en el agua y como yo no sé nadar, también me ahogaré?

Tanto insistió el escorpión que al fin la rana accedió. El escorpión se colocó sobre la resbaladiza espalda de la rana y empezaron a cruzar el río. Cuando habían llegado a la mitad del trayecto, en una zona del río donde había remolinos, el escorpión picó con su aguijón a la rana. La rana sintió el fuerte picotazo y cómo el veneno mortal se extendía por su cuerpo. Y mientras se ahogaba, y veía cómo también con ella se ahogaba el escorpión, pudo sacar las últimas fuerzas que le quedaban para preguntarle:
—No entiendo nada… ¿Por qué lo has hecho? Tú también vas a morir.
Y entonces, el escorpión la miró y le respondió: —Lo siento ranita. Es mi naturaleza.

Cuento anónimo.

 

No te engañes creyendo que los demás son o pueden ser otros
y tampoco trates de  engañarte a ti mismo acerca de quién eres en realidad.

 

El cuento del mono y el cacahuete

ElOrgullo

el orgullo, ese sentimiento que surge en  todos alguna vez pero que a algunas personas no les permite avanzar en muchos aspectos de su vida. Pasa que así como muchas personas son esclavas de sus miedos, muchas otras son esclavas de lo que conocemos como orgullo y cuya definición en el diccionario de la Real Academia Española  aparece como: “Arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que a veces es disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas”. A pesar de que muchas personas creen que el orgullo es algo bueno (debo confesar que alguna vez yo también lo he pensado y a veces hasta he deseado equivocadamente tener un poco más) lo cierto es que a día de hoy considero que en muchas ocasiones es la causa de la infelicidad y el estancamiento para muchas personas, ya que es uno de los factores que puede generar más discusiones y malos entendidos entre las personas.

Decía el Quijote “yo sé quién soy” y es curioso porque el orgullo no permite a las personas ver ni ser  quienes realmente son, es más, a veces creo que las hace deambular por caminos totalmente ajenos a su forma de ser y andan sin posibilidad de retorno empujados por una fuerza interior que no las deja ceder ni tan siquiera ante la razón o sus propios sentimientos.

Hace un tiempo leí un cuento sobre un mono y unos cacahuetes que decía así:

“En algunas zonas de África se cazaban los monos atando bien fuerte al árbol una bol sa de piel. Ponían en su interior cacahuetes, la comida preferida del mono. En la bolsa había un agujero de tamaño tal que por él podía pa sar justamente la mano del mono, pero que una vez llena, cerraba el puño y ya no podía sacarlo de la bolsa de cuero.

¡Pobre mono! Cuando veía que no podía sacar el puño lleno de cacahuetes por el pequeño agujero… se ponía furioso, chillaba e intentaba huir. Todo era inútil.

Por esfuerzos que hiciera no podía sacar la mano de la bolsa. Entonces el cazador salía del escondrijo. Cogía al mono. Le daba un golpe seco en el codo. El mono abría la mano y soltaba los cacahuetes.

Así de fácil: con sólo abrir la mano… desprenderse de los cacahuetes… tan ávidamente poseído… el mono se hubiera salvado.

¡Cuántos son los que quedan cogidos, aprisionados, aferrados, atados… a sus egoísmos o son arrastrados por negras pasiones que les destruirán… y que en un inicio podían haberse liberado de ellas…! ”

Si eres orgulloso conviene que ames la soledad; los orgullosos siempre se quedan solos.

Amado Nervo